Guía de compra
Lo que de verdad hay que mirar antes de comprar unas gafas de sol
Sin tecnicismos de más: cinco cosas que decido yo en cinco segundos cuando alguien me pone unas gafas encima del mostrador.
1. El filtro ultravioleta es lo único innegociable
Una lente oscura sin filtro ultravioleta es peor que no llevar gafas. Al oscurecer el campo visual, la pupila se dilata y deja entrar más radiación de la que entraría entrecerrando los ojos a pleno sol. Busca UV400 (bloquea hasta los 400 nm) o el marcado CE con la categoría de filtro. En la Unión Europea es obligatorio; en un producto importado sin marcado, desconfía.
2. Oscuridad y protección son cosas distintas
La categoría de filtro va de 0 a 4 e indica cuánta luz visible deja pasar la lente:
- Categoría 0-1: lente muy clara, para días nublados o interiores. Poco útil en verano.
- Categoría 2: luminosidad media, ciudad, primavera y otoño.
- Categoría 3: la habitual para verano, playa y montaña baja. Es la que compra casi todo el mundo.
- Categoría 4: alta montaña y glaciares. No está permitida para conducir, y este es el error que más veo.
3. Polarizada no significa mejor: significa otra cosa
El filtro polarizante elimina el reflejo que rebota en superficies horizontales — asfalto mojado, capó del coche, agua, nieve. Ahí la diferencia es enorme y se nota al segundo. A cambio, según el ángulo puede hacer que se vean franjas oscuras en la pantalla del móvil o del navegador del coche. Si conduces mucho, pescas o esquías, compensa. Si la gafa es para la terraza, es un extra, no un requisito.
4. El material de la montura decide cuánto te va a durar
- TR90: muy flexible y ligero. Es lo que recomiendo a quien rompe gafas o hace deporte con ellas.
- Acetato: el clásico. Buen tacto y buenos acabados, pero se deforma con el calor. No la dejes en el salpicadero.
- Aluminio-magnesio: ligero para ser metal y estable frente al calor. Habitual en gafas de conducción.
- Policarbonato inyectado: lo barato. Cumple, pero las bisagras son el punto débil.
5. La forma: menos misterio del que parece
La regla que uso en gabinete es de contraste: una cara redondeada admite mejor monturas con ángulos (cuadrada, wayfarer), y una cara angulosa se suaviza con formas curvas (redonda, aviador). Más importante que eso: que el puente no se te clave, que las varillas no aprieten en las sienes y que la lente cubra por arriba y por los lados — la radiación que entra por el lateral es la que nadie tiene en cuenta.
Sebastián Méndez
Óptico-optometrista · 18 años de experiencia
18 años en gabinete atendiendo a gente que se quita las gafas de sol al entrar en un túnel. Fundador de Orbital Eyewear.